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Evita estos cinco errores en la tecnología inalámbrica

Comprender los conceptos básicos del funcionamiento de los sistemas inalámbricos te ayudará a salir airoso de las caídas de señal, de las interferencias y de las distorsiones. Empieza ahora con los errores más comunes.
February 01, 2012 |
Avoid These Five Mistakes in Wireless

Si bien los sistemas inalámbricos han liberado a los artistas de las ataduras de los cables, han traído consigo una abrumadora serie de quebraderos de cabeza para los técnicos de sonido. Conseguir que un sistema inalámbrico se comporte de forma predecible es un reto al que se enfrentan tanto los profesionales de las giras como los novatos. No se libra nadie ni ningún sistema.

Aun así, no tiene por qué ser un juego de adivinanzas. Comprender los conceptos básicos del funcionamiento de los sistemas inalámbricos y de las ondas de radio te ayudará a salir siempre airoso de las caídas de señal, de las interferencias y de las distorsiones. Puedes empezar ahora mismo evitando estos errores comunes.
 

1. Bloqueo de la señal

En la medida de lo posible, mantén una línea directa de visión entre las antenas emisora y receptora. Evita que haya objetos metálicos, paredes o grandes concentraciones de personas entre la antena receptora y su transmisor asociado. Lo ideal es que las antenas receptoras estén en la misma sala que los transmisores y elevadas por encima del público u otros obstáculos.
 

Diagrama del bloqueo de señales


El cuerpo humano también puede interferir con las señales inalámbricas, ya que al estar compuesto en gran parte de agua, absorbe la energía de radiofrecuencia. Además, si alguien rodeara con las manos la antena externa de un transmisor de mano, la salida efectiva se reduciría en un 50 % o más. Del mismo modo, si la antena flexible de un transmisor de petaca está enrollada o plegada, la señal también se resentiría.
 

 

Colocación incorrecta de la antena en el transmisor de petaca

2. Tipo o colocación de la antena incorrectos

Las antenas receptoras son las grandes incomprendidas de los micrófonos inalámbricos. Los errores en la selección de la antena, la colocación o el cableado pueden disminuir el alcance, provocar puntos muertos en la zona de actuación o una baja intensidad de la señal en el receptor que provoque caídas frecuentes. Los receptores diversity modernos ofrecen un rendimiento mucho mayor que los de una sola antena, pero hay que colocar las antenas adecuadas en el lugar correcto para maximizar la efectividad y la fiabilidad del sistema.

Para garantizar una buena efectividad del sistema diversity, separa las antenas al menos un cuarto de longitud de onda (unos 13 cm a 600 MHz). Las antenas del receptor deben estar separadas en ángulo en una configuración en “V” ancha, que consigue una mejor captación cuando el transmisor se mueve y se sujeta a diferentes ángulos.

Mantén las antenas lo más cerca posible de los transmisores y con línea directa de visión. Las antenas también pueden haber sido diseñadas para una banda concreta de frecuencias. No utilices una antena de otro sistema sin comprobar antes las frecuencias.

Si el receptor va a estar alejado de la zona de actuación (en un armario de equipos o en un rack cerrado, por ejemplo), las antenas de ½ de onda o las antenas direccionales deben montarse a distancia (idealmente por encima del público) para tener una línea de visión despejada hacia los transmisores. (Sin embargo, las antenas cortas de ¼ de onda nunca deben montarse remotamente, ya que utilizan el chasis del receptor como plano de tierra). Si aumentas la separación entre las antenas de diversidad hasta una longitud de onda (unos 50 cm a 600 MHz), mejorarás la efectividad del sistema diversity. Más allá de una longitud de onda, la distancia adicional entre las antenas no mejorará mucho la efectividad del sistema diversity, pero puede mejorar la cobertura de un gran escenario, una iglesia o una sala de reuniones.

Si las antenas van a estar lejos del escenario, utiliza antenas direccionales para mejorar la recepción y captar más señal desde esa dirección y menos desde otros ángulos.

Si las antenas se conectan al receptor con un cable coaxial, puede ser necesario utilizar amplificadores de antena en línea para recuperar la pérdida de señal debida al cable. Las pérdidas dependen de la longitud exacta y del tipo de cable utilizado, así que sigue las recomendaciones del fabricante. La pérdida neta total no debe superar los 5 dB.
 

3. Frecuencias mal coordinadas

Unas frecuencias inalámbricas bien coordinadas deben satisfacer dos criterios:

  • Las frecuencias deben evitar los canales activos de televisión local
  • Las frecuencias deben ser compatibles entre sí


Los transmisores de televisión pueden funcionar a niveles de potencia de un millón de vatios, mientras que los sistemas de micrófonos inalámbricos suelen tener una potencia de salida de solo 50 mW (¡cincuenta milésimas de vatio!) o menos. Para evitar las interferencias de televisión, evita utilizar las frecuencias de los canales activos de televisión local.

¿Qué se entiende por local? Por lo general, se considera “local” un radio de hasta 80 o 100 kilómetros, dependiendo de la zona de cobertura del transmisor de TV en cuestión y de la ubicación del sistema de micrófonos inalámbricos. La buena noticia es que las instalaciones interiores están menos expuestas al riesgo de interferencias que las instalaciones en exteriores, ya que las estructuras de los edificios suelen atenuar mucho las señales de televisión. En el interior de edificios de construcción sólida, puede ser posible ignorar emisoras de televisión a distancias de 50-60 kilómetros. Aun así, como las ubicaciones y las frecuencias asignadas de las cadenas de televisión son bien conocidas, es bastante fácil elegir unas frecuencias del sistema de microfonía inalámbrica relativamente seguras para una zona concreta.

Para asegurarse de que las frecuencias sean compatibles entre sí una vez que se han tenido en cuenta los canales de televisión locales, es necesario utilizar uno de estos dos métodos. El método más sencillo consiste en utilizar las frecuencias de “grupo” y “canal” que ya están programadas en los sistemas inalámbricos. Al utilizar canales que pertenecen todos al mismo grupo, se garantiza la compatibilidad en pequeñas configuraciones de equipos similares. Se puede determinar el grupo y los canales adecuados consultando el sitio web del fabricante o, a menudo, utilizando la función de escaneo incorporada en el propio receptor.

Si la configuración inalámbrica es más compleja, por ejemplo si se utilizan a la vez micrófonos inalámbricos y auriculares in-ear inalámbricos, es posible que sea necesario utilizar un software de coordinación de frecuencias para garantizar la compatibilidad. Los fabricantes de equipos inalámbricos pueden ayudar en estas situaciones.

Una frecuencia no vale para todos. Si estás de gira, una de las consecuencias de la nueva y densa distribución de canales de televisión en EE. UU. es que, por lo general, no es posible utilizar un determinado conjunto de frecuencias de micrófonos inalámbricos en cualquier lugar del país.

No existe eso de “configurar y olvidarse”. 

Incluso si el sistema de audio permanece inmóvil en el mismo lugar, el entorno radioeléctrico puede cambiar inesperadamente. Es cierto que las emisoras de televisión permanecen constantes, pero si hay otros sistemas inalámbricos en la banda de frecuencias, ya sean varios sistemas en tu propia ubicación o interferencias de la cafetería de la esquina, es posible que haya que reajustar las frecuencias inalámbricas. Lo que funcionó en la prueba de sonido puede no valer cuando empiece el espectáculo. Por eso es tan importante coordinar las frecuencias.
 

4. Mala gestión de la batería

A pesar de que la duración de la batería del transmisor es una de las principales preocupaciones con los micrófonos inalámbricos, los usuarios siguen intentando reducir los costes operativos utilizando baterías baratas. La mayoría de los fabricantes de dispositivos inalámbricos recomiendan baterías alcalinas o de litio de un solo uso porque su tensión de salida es muy estable a lo largo de la vida útil de la batería. Esto es importante porque la mayoría de los transmisores presentan una distorsión audible o caídas de señal cuando se alimentan con una baja tensión. Las baterías recargables suelen parecer la solución ideal, pero muchas de ellas proporcionan un 20 % menos de tensión que una batería de un solo uso, incluso cuando están totalmente cargadas.

Para evitar problemas con la batería, compara cuidadosamente los requisitos de tensión del transmisor con la tensión de salida de la batería a lo largo del tiempo para asegurarte de que la batería durará toda la actuación. Para aplicaciones de 9 voltios, hay modelos de iones de litio que funcionan bien, mientras que las baterías Ni-Mh y Ni-Cad pueden durar solo un par de horas. En el caso de aplicaciones de baterías de tipo AA, las recargables Ni-Mh ofrecen un rendimiento similar al de las baterías alcalinas de un solo uso.

 

Diagrama de la vida útil de la batería de 9 voltios


Utilizar baterías recargables es una excelente forma de ahorrar dinero y evitar que acaben en los vertederos, siempre que tú o algún otro empleado se encargue de gestionarlas eficazmente. Retira las baterías de los transmisores después de cada actuación. Esto evitará que utilices baterías medio gastadas la próxima vez que las necesites y también evitará que se sulfaten y dañen tu transmisor si lo guardas durante un largo periodo de tiempo.
 

5. Nivel incorrecto de la ganancia

El nivel adecuado de la ganancia de entrada es uno de los ajustes más importantes en un sistema de micrófonos inalámbricos. Si la ganancia es demasiado alta, producirá distorsión, mientras que si es demasiado baja, la relación señal/ruido será deficiente.

La mayoría de los sistemas inalámbricos tienen un control de ganancia en el propio transmisor, ya sea en forma de conmutador, potenciómetro o ajuste programable. Puede ser útil pensar que este control de ganancia cumple la misma función que el ajuste “trim” o “gain” de un mezclador. Su propósito es ajustar la sensibilidad de entrada lo suficientemente baja como para evitar el recorte de la señal de entrada, pero lo suficientemente alta como para que el nivel de señal esté muy por encima del ruido de fondo del sistema.

El ajuste de la ganancia del transmisor inalámbrico se realiza de la misma forma que la ganancia de entrada del mezclador: se ajusta el control de ganancia de forma que la señal de entrada más alta apenas ilumine el indicador de recorte o de picos. Este indicador suele estar en el receptor del sistema inalámbrico, por lo que es necesario observar el panel frontal del receptor mientras el artista canta o toca un instrumento. Si el indicador de picos parpadea constantemente, reduce la ganancia del transmisor hasta que parpadee solo ocasionalmente. Si el indicador no parpadea nunca, aumenta la ganancia hasta que parpadee solo con las señales más fuertes.

Muchos sistemas de micrófonos inalámbricos tienen un control de nivel de salida en el receptor. Dado que este control solo afecta a la salida del receptor, su uso no tiene ningún efecto sobre un ajuste incorrecto de la ganancia del transmisor. Es decir, si hay distorsión o una mala relación señal/ruido en el transmisor, esto no se puede arreglar cambiando el nivel de salida del receptor. La mayoría de los profesionales recomiendan dejar este control al máximo. Siempre que la entrada del mezclador sea compatible con este nivel, el sistema global tendrá el mejor rango dinámico posible.

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Davida Rochman
A Shure associate since 1979, Davida Rochman graduated with a degree in Speech Communications and never imagined that her first post-college job would result in a lifelong career that had her marketing microphones rather than speaking into them. Today, Davida is a Corporate Public Relations Manager, responsible for public relations activities, sponsorships, and donation programs that intersect with Shure at the corporate and industry level.