Consejos para evitar la realimentación en los sistemas de audio de las salas de reuniones

La realimentación es un chirrido o zumbido molesto y potencialmente perjudicial que puede distraer mucho durante una reunión. Si la realimentación en una sala de juntas es demasiado fuerte, puede obligar a suspender las reuniones hasta que se resuelva el problema. Explicamos por qué se produce la realimentación y cómo puede eliminarse.
La realimentación se produce cuando una señal que se emite desde unos altavoces llega a un micrófono en fase y a un nivel adecuado de forma que es captada y reproducida en bucle por el sistema. Luego esa señal se amplifica de nuevo y se reproduce por los altavoces. En este punto, una o más frecuencias pueden empezar a pitar o resonar y producir un ruido muy molesto y desagradable. Todo sistema de audio tiene un nivel máximo de volumen o ganancia que se puede aplicar antes de que se produzca la realimentación. Para evitar problemas, primero hay que entender cómo y por qué se produce la realimentación.
Ganancia acústica vs. ganancia potencial
Al diseñar un sistema de audio para una sala de conferencias, debe establecerse un equilibrio entre la ganancia acústica necesaria y la ganancia acústica potencial que puede proporcionar el sistema. Cuanto más te alejas de una fuente de sonido, más disminuirá el nivel del sonido directo que oirás, ya que empezarás a percibir más el campo reverberante.
La ganancia acústica potencial que puede conseguir un sistema de sonido puede verse influida por la acústica de la propia sala, la direccionalidad de los micrófonos, la colocación de estos y el nivel de amplificación dentro de la sala.
Al diseñar los sistemas de audio de una sala de conferencias, es importante asegurarse de que las personas más cercanas a la fuente de sonido puedan oír al mismo nivel que las más alejadas, ya que esto ayuda a maximizar la inteligibilidad al garantizar que todos oigan más el sonido directo que el reverberante. La ganancia que necesitamos para lograr una cobertura uniforme se conoce como ganancia acústica necesaria; sin embargo, cada sistema de sonido tiene una ganancia acústica potencial máxima antes de que haya acoples.
Buenas prácticas para optimizar el sonido de las salas de reuniones
Al diseñar un nuevo sistema de sonido para una sala de reuniones, es muy importante tener en cuenta los cálculos matemáticos que determinan la ganancia acústica necesaria y la posible realimentación. También hay una serie de buenas prácticas fundamentales que deben seguirse para optimizar el rendimiento de un sistema de sonido ya existente:
Acerca el micrófono a la fuente de sonido: una mala técnica de microfonía aumenta la ganancia necesaria para captar el sonido. Cuanta más ganancia, más cerca se está de provocar realimentación.
Acerca los altavoces al público: los altavoces distribuidos en el techo pueden garantizar una cobertura uniforme. Utiliza altavoces de montaje en superficie con retardo para proporcionar un nivel adecuado a los que están sentados más lejos.
Reduce el número de micrófonos abiertos: cada vez que se duplica el número de micrófonos abiertos, la ganancia potencial disponible se reduce en 3 dB. Se introducen ruidos no deseados en el sistema, lo que aumenta las posibilidades de acoples.
Utiliza micrófonos direccionales siempre que sea posible: los micrófonos omnidireccionales están diseñados para captar el sonido desde todas las direcciones, mientras que la direccionalidad que ofrecen las cápsulas cardioides o supercardioides ayuda a minimizar la entrada de ruidos no deseados en el sistema y maximiza la ganancia disponible.
Considera la posibilidad de procesar la señal: algunos procesadores de señal integran funciones que reducen la realimentación. Este proceso introduce realimentación en el sistema y luego aplica recortes en la ecualización para reducir esas frecuencias molestas. Esto también se puede hacer manualmente con un ecualizador paramétrico.
Ten en cuenta el tratamiento acústico: cada sala tendrá ciertas frecuencias que resuenan más que otras. Las superficies duras, como el cristal o las mesas de madera maciza, contribuyen a ese campo reverberante. Utiliza materiales absorbentes para reducir la reverberación y el campo reverberante en la sala, con el fin de garantizar que llegue más sonido directo al público y, por lo tanto, se necesite menos ganancia para asegurar una buena inteligibilidad.

